La conjunción de las letras GT (características de los modelos de competición) y S (extrema deportividad) permiten arribar a un territorio donde domina la performance: la velocidad máxima llega a 253 km/h y es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en sólo 6,1 segundos. Para ello aprovecha las bondades de su impulsor V8 de 4,8 litros e inyección directa (DFI), más potente respecto del Cayenne S.
El trabajo de los ingenieros alemanes se centró sobre todo en el sistema de admisión y un nuevo “ceteo” en la electrónica del motor, modificaciones que permitieron arribar a 450 CV (298 kW) a un régimen de giro de 6.500 rpm, con un par motor máximo de 500 Nm a 3.500 rpm.
La transmisión es manual o como opcional ofrece la conocida Tiptronic S, ambas de de seis velocidades, con la particularidad de incorporar relaciones finales más cortas que le permiten ser todavía más dinámico que un S convencional. Los oídos agradecidos: presenta un nuevo sistema de escape que afina las notas más sugestivas al momento de acelerarlo.TECNOLOGIA
Los frenos en un Porsche siempre son una medida a nivel mundial, sobre todo en valores de desaceleración y estabilidad. Todos los discos de freno de todos los modelos Cayenne son autoventilados y en el caso de la versión GTS las dimensiones son de 350 mm y 340 mm. La arquitectura se corresponde con mordazas fijas de aluminio en monobloque de 6 émbolos delante y 4 émbolos en el eje trasero. Los émbolos delanteros tienen suplementos plásticos termoaislantes y termorresistentes que permiten disminuir el calentamiento del líquido y ganar eficacia.
Como beneficio extra, el Porsche Stability Management (PSM) genera un llenado previo del circuito de freno al retirar súbitamente el pie del acelerador y una sobrepresión adicional generada por un servofreno, capaz de generar la máxima desaceleración.
