Stellantis inauguró su primer Centro Circular de Desmontaje de Vehículos en Sudamérica, convirtiéndose en el primer fabricante de la región en contar con una planta industrial dedicada al desmantelamiento de autos dañados o fuera de uso.
Esta iniciativa forma parte del plan global de Economía Circular de la compañía y refuerza su compromiso con la sostenibilidad.
Con capacidad para desmontar hasta 8.000 vehículos por año, el centro busca reciclar y reutilizar piezas automotrices, prolongando la vida útil de los componentes y reduciendo el impacto ambiental.
Se estima que la operación podría evitar la emisión de unas 30.000 toneladas de CO₂ anuales.

Según Laurence Hansen, vicepresidente senior global de Economía Circular, internalizar estas operaciones permite a Stellantis garantizar el acceso a recursos críticos y minimizar residuos, al mismo tiempo que se controla todo el flujo de materiales del vehículo.
El proceso comienza con la descontaminación de los autos, eliminando fluidos como aceites y combustibles, seguido por la evaluación y desmontaje de piezas.
Los componentes aptos para reutilización o remanufactura pasan por limpieza con productos biodegradables y reciben una trazabilidad completa, incluida identificación individual y tarjeta de desmontaje autorizada por organismos reguladores.
Cada pieza cuenta con información sobre su origen, valor de mercado y estado, asegurando estandarización y calidad en todo el proceso.
Este sistema combina seguridad, eficiencia y sostenibilidad, estableciendo un modelo replicable en la región.
El nuevo centro, junto con las operaciones de reacondicionamiento y remanufactura de piezas originales, consolida un ecosistema de economía circular, fortaleciendo la capacidad de Stellantis de ofrecer soluciones sostenibles y contribuir a la descarbonización de la industria automotriz en Sudamérica.
