Test Drive

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Prueba Jeep Wrangler Unlimited Rubicon | Renacer de un ícono

FCA vende desde hace unos meses el renovado Wrangler, que ganó en tecnología y seguridad manteniendo el linaje off road de un modelo que enamora en casi todos sus aspectos. Manejamos la variante full de la gama que Jeep vende en nuestro país.

Qué mejor que un contexto de aniversario para lanzar el nuevo Wrangler. Jeep está cumpliendo 80 años y en Argentina los festejos arrancaron con la llegada del icónico renovado: hablamos de la generación JL, que mejora mucho de los aspectos del Wrangler y le confiere eficiencia, mayor capacidad off road y refinamientos tecnológicos.

Nos subimos al mítico Wrangler en su variante Rubicon, la más extrema que la marca comercializa en nuestro país y estas son nuestras conclusiones.

Estética

Hay que mirar dos veces para identificar el nuevo Wrangler. Los retoques estéticos son sutiles pero sustanciales: es dueño de un frente es imponente y los nuevos led y ópticas (con guiños a Renegade) le quedan muy bien. Pero la manera más fácil de identificarlo es ubicando los antinieblas en los fenders.

El Rubicon es el tope de gama en cuanto a equipamiento y capacidades off road aunque también hay una variante de tres puertas con algo menos de equipamiento. La intermedia es la Sahara, con 5 puertas.

En cuanto a confort tiene espejos calefaccionados, llantas de 17”, climatizador bizona, tapizados de cuero, control de velocidad crucero y cámara de retroceso. Por el lado de la seguridad, cuatro airbags y controles de estabilidad, arranque en pendiente, tracción y estabilidad y espejo fotocromático. Una dotación correcta, pero que, por su valor podría ser más nutrida (por ejemplo, incorporar ADAS).

Sobre el portón, el Wrangler tiene un auxilio homogéneo (como manda el decálogo del SUV) aunque al estar colgado hay que tener un cuidado extra a la hora de maniobrar. Ese portón, fabricado en materiales livianos, da acceso al baúl -donde se guarda el woofer Alpine- de buenos 548 litros de capacidad de carga.

Habitabilidad

Con 3 metros entre ejes, el Wrangler ostenta un espacio correcto en las plazas traseras, aunque las piernas quedan algo elevadas una vez que nos acomodamos. La buena noticia es que cuenta con tres cinturones inerciales y mismo número de apoyacabezas.

Sin embargo donde se destaca Wrangler es definitivamente en su gruesa modularidad. Se pueden sacar varios paneles (del techo, parabrisas y puertas) para vivir la travesía de una manera realmente distinta. Algunos son fáciles de sacar mientras que otros requieren de algunas herramientas y el trámite se vuelve algo más engorroso.

El afortunado que comande el Wrangler disfrutará una buena posición de manejo, elevada y cómoda, y un tablero de 7” a color con muchísima información y dos relojes analógicos. La multimedia corre por cuenta de la laureada Uconnect, una de nuestras centrales preferidas. En el Rubicon la fórmula pasa por la cuarta generación del sistema, con una pantalla de 8,4 pulgadas con todas las conexiones modernas y cuatro entradas USB para ir cargando dispositivos.

El resto de la arquitectura está bien resuelta. Mantiene un look vintage pero le imprime algo de modernidad y estilo, con un aplique rojo mate, algunos grises/cromados y la infaltable barra de agarre del acompañante impresa con el logo Wrangler. Todo, en un ámbito de excelente presentación y calidad buena.

Motor

Pocas novedades bajo el capot: se ubica el conocido Pentastar V6 de 3,6 litros, 285 CV y 353 Nm de torque aunque los entrega en la zona alta del cuentavueltas (4.800 rpm). El cero-cien lo realiza en 9 segundos y la elasticidad de 80-120 lo fija en 5,8. Claro que esas cifras son en detrimento de los consumos, que son elevados: el mixto ronda los 15 litros “cada cien” mientras que en ciudad (pese a contar con stop&start) puede tocar los 20 tranquilamente.

Pese a la importante quema de combustible, los 81 litros del tanque te permitirán alcanzar buenas autonomías.

Donde sí hay novedades es en la transmisión. Debuta la caja automática de ocho velocidades que busca relajar al motor y así gastar menos, aunque en ruta los registros son entre 9 y 13 litros.

El cambio en la caja es sideral -antes tenía cinco marchas- y no tiene levas al volante pero sí la opción de ir tirando cambios desde el selector mismo. Pero claro que lo que importa, es cómo trabajan en conjunto con todos los fierros que están “escondidos” en sus entrañas.

Comportamiento dinámico/off road

Probablemente estemos ante uno de los mejores vehículos del mercado para hacer off road. El logo Trail Rated que lleva estampado en su carrocería es el certificado de Jeep para todos sus vehículos con capacidades sobresalientes.

La denominación para el sistema de tracción es RockTrac 4WD y cuenta con bloqueo de alta (4H Auto permanente y 4H Part Time parcial) y baja (4:1 de relación). Por el lado de los fierros o componentes específicos, incorpora ejes Dana (44 Heavy Duty), diferenciales con bloqueo electrónico, ejes Tru-Lock y neumáticos con dibujo y composición todoterreno de 33 pulgadas.

Además, esta variante ofrece suspensión mejorada respecto a la generación anterior (incrementó el recorrido) y suma una barra estabilizadora que se puede desconectar. La parte negativa de los neumáticos que utiliza es que necesita casi medio centenar de metros para detenerse circulando a 100 km/h, específicamente por el compuesto y el dibujo de las gomas (que además son rumorosas).

Traducido en números: tiene brutales 44 grados de ángulo de entrada, 76 cm de vadeo, 1.600 kg de remolque y una central de información para monitorear diferentes aspectos del off road como rolido, inclinación y ángulo de la dirección, que es muy dura y con un giro bastante amplio.

Huelga decir que es un animal del fuera de pista y que prácticamente no se inmuta ante ningún obstáculo que se presente. Si estás buscando un vehículo para divertirte en vacaciones o el fin de semana -o cuando gustes-, el Wrangler es la opción ideal.

Precios y rivales

A 109.200 dólares el Wrangler no tiene rivales directos. Es un fuera de serie y un ícono que recién hace algunos meses encontró oposición: el revivido Ford Bronco, que debería llegar a nuestro país, pero a mediano plazo y con pocas variantes.

Independientemente del mercado, creemos que quien busca un Wrangler no tiene otra cosa en mente: quiere lo mejor de lo mejor y la compra es meramente pasional y sin mayores preocupaciones que el color a elegir.

Si estás dentro de ese selecto grupo, además de decirte que te envidiamos, nuestra sugerencia es que vayas a fondo: está bien equipado, ganó en modernidad y, sobre todo, te va a dar satisfacciones donde sea que lo manejes, algo no tan fácil de encontrar hoy en día en un vehículo.

+ Capacidad 4×4
+ Diseño llamativo
+ Modularidad

– Consumo urbano
– Precio elevado
– Distancias de frenado

Ficha Técnica

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