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GM RECICLA EL 98,3% DE SUS DESECHOS

ECO VISITA A LA PLANTA DE ROSARIO

En los últimos años se pusieron de moda los autos ecológicos, ya sean híbridos, cien por ciento eléctricos o a combustión pero con consumos mínimos que le permiten reducir los gases liberados a la atmósfera. Pero a veces parece perderse de vista que el proceso productivo en la industria automotriz también es altamente contaminante, y todos los esfuerzos que hacen las terminales por disminuir el impacto al medioambiente desde la planta suelen no tener mucha prensa. Pero General Motors quiso revertir esto y nos llevó a su fábrica de Rosario para mostrarnos por qué es la menos contaminante de América Latina, según ellos.

El dato más destacable de la planta de Rosario de GM con respecto a su desempeño ambiental es que recicla el 98,3% de los residuos que genera, “cuando la mayoría de las plantas en la región reciclan entre el 60 y el 70 por ciento de sus residuos”, según los voceros de GM. La planta de General Motors en 2004 ya reciclaba el 75% y en 2006 el 80,1%, pero el verdadero salto lo dio a partir de 2007 cuando se inició el llamado Resource Management. Ese mismo año se recicló el 97,2% de los residuos y hoy están en el 98,3%.

“Llegar a un 100% de reciclado es imposible”, afirman los responsables de la planta, y lograr aumentar en apenas unas décimas ese porcentaje requiere de muchísimo esfuerzo e inversión. Por ejemplo, hace dos años, la empresa lograba reciclar un 98% de los residuos.

Al año se reciclan en la fábrica cerca de 1.200 toneladas de residuos y se destaca por enviar desechos al relleno sanitario. Para lograr esto se llevaron a cabo una serie de iniciativas, por ejemplo la planta de compostaje de alimentos, que al ser materia orgánica se descompone convirtiéndose en abono. Esto evitó arrojar 15 toneladas de residuos al relleno. Además se reutilizaron los aceites y comenzó a hacerse una recolección selectiva. Algunos de los residuos reciclados se utilizan para fabricar cepillos y escobas, techos y mangos de madera y piezas para ventiladores de techo, entre otros elementos.

Otra de las medidas que ayudó mucho en reducción del impacto ambiental fue la disminución en las pérdidas de aire. El aire se usa para casi todos los procesos, sobre todo en las prensas que moldean la chapa, y como su producción demanda consumo eléctrico, el ahorro estimado fue de unas 1.000 MW/hora al año.

En la fabricación del auto, la etapa del proceso más contaminante es el de pintado, por la cantidad de químicos y solventes utilizados. Antes se pintaba manualmente y ahora es de aplicación robotizada, con lo cual el gasto de pintura pasó de seis a tres litros por auto. Además por un cambio en la tecnología de filtros se redujo a la mitad la generación de residuos y una mejora en el sistema de mezcla de colores permitió bajar a la mitad los litros de solvente de limpieza, ahorrando 1.200 litros al año.

La planta de Rosario tiene una eficiente planta de tratamiento de los efluentes que desecha, los cuales llegan al arrollo cercano muy por debajo de los limites requeridos por la legislación. El agua utilizada en el proceso industrial (no se usa agua corriente sino de las napas subterráneas) se junta con los desagües cloacales cuyas bacterias procesan los elementos contaminantes.

Para el procesamiento y tratamiento de sus desechos, General Motors no se rige por los requisitos que establecen las leyes argentinas, por demás permisivas en este aspecto, sino por los valores de su propia gestión ambiental.

CUIDADO EN SANITARIOS
Los baños no son un tema menor. Los mingitorios tenían descarga de agua permanente y ahora tienen sensores. De 70.080 m3 de agua al año pasó a consumirse sólo 700 m3. En el restaurante los vasos descartables se cambiaron por vasos reciclables, y se eliminaron las bolsitas de nylon que recubrían los cubiertos.
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