El Citroën CX fue presentado como el sucesor del famoso Citroën DS, buscando mantener la línea de innovación y tecnología avanzada que caracterizaba a la marca.
Su lanzamiento, en agosto de 1974, marcó un hito en la industria automotriz con un diseño aerodinámico que le dio su nombre y una serie de avances técnicos que lo colocaron a la vanguardia.

Este modelo ofrecía características innovadoras para su época, como suspensiones hidroneumáticas, frenos de disco asistidos y dirección asistida Diravi, que proporcionaba una experiencia de manejo única.
Además, fue uno de los primeros vehículos en incorporar cinturones de seguridad retráctiles, elevalunas eléctricos y aire acondicionado, entre otras comodidades.

A lo largo de sus 17 años de producción, el Citroën CX no dejó de evolucionar. Incorporó avances tecnológicos que luego se convertirían en estándares de la industria, como el sistema ABS, control de crucero y motores turboalimentados. Estas innovaciones le permitieron mantenerse competitivo en un mercado en constante cambio.
El Citroën CX se despidió en 1991, pero su legado sigue vivo como uno de los modelos más emblemáticos de Citroën. A día de hoy, continúa siendo un referente de diseño, tecnología y confort, destacándose por su visión de futuro y su capacidad para marcar tendencias en la industria automotriz.

