Nacido en 1993, el Clase C es un modelo que ya casi se puede considerar legendario, quizás no tanto por sus 18 años de vida, que a comparación de otros como el Jeep Wrangler o el Land Rover Defender es poco, pero sí por su indiscutido éxito comercial en todo el mundo (ver TIPS “Exito Comercial” en la columna de la derecha). Su misión fue reemplazar al 190 (también conocido como Baby-Benz), en un momento en que la marca comenzó a cambiar la denominación de sus autos, de números por letras. La actual generación, la tercera, fue lanzada en 2007 y a principios de este año recibió la primera actualización, con cambios sutiles en el exterior y en el interior.
Para resumir la introducción y volcarnos de lleno en el test, se puede definir al Clase C como un vehículo señorial y lujoso pero a la vez sobrio y de perfil bajo. Este es quizás una de las razones de su éxito, además de su excelente calidad y alta tecnología al servicio del confort y la eficiencia, ahora con un diseño más punzante y atractivo. En particular, esta versión C250 Avantgarde Sport, con kit deportivo AMG, y la única disponible con este motor 1.8 de 204 CV, no es nueva sino que fue introducida en nuestro país en 2010, un año antes del actual rediseño.
DISEÑO 
El Clase C es bien alemán. De diseño equilibrado, sin una línea de más ni una de menos, pero como ya dijimos con un perfil sobrio. El que busque algo deportivo le va a resultar insípido. Sin embargo este C250, correspondiente a la única versión con motor 1.8 nafta de 204 CV (y que además sólo viene en versión Automático Avantgarde Sport) trae de serie un kit estético AMG, que incluye faldones en ambos paragolpes, zócalos laterales y unas impresionantes llantas de 17 pulgadas. Esto le da un aire mucho más agresivo que lo vuelve encantador y cautivante. En el habitáculo se distingue por sus insertos en metal, pedalera, volante y butacas deportivas y alfombras AMG, entre otros detalles.
Si lo comparamos con el modelo que se vendía hasta principios de año, los cambios externos (que no son trascendentales ni mucho menos) afectan a los paragolpes, la parrilla, el capó, las ópticas y los faros traseros. Las ópticas cambian no sólo la forma de su contorno exterior sino también adentro, ya que agregan luces de LEDs para los giros y para las de posición. También agrega una tira de LEDs para visión diurna en el sector donde antes iban unos antiniebla ovalados de luz halógena. Este es uno de los detalles más distintivos y peculiares de la nueva trompa del Clase C.
SEGURIDAD 
¿Qué se le puede criticar a la seguridad de un Mercedes-Benz? Esta marca es una de las que más trabajó en el desarrollo de sistemas de prevención o mitigación de lesiones. Además de ESP con control de tracción desconectables, ABS, siete airbags, apoyacabezas activos, ganchos isofix, luz de freno adaptativa y sistema de ayuda para arranque en pendiente, como ítems más destacados, esta nueva edición agrega elementos novedosos como el sistema de alerta por pérdida de atención (Attention assist) y el programador de velocidad activo que mantiene la distancia seteada respecto del auto que está adelante.
También trae luces de bi-xenón (para altas y bajas) con iluminación direccional pero ahora de serie y suma un sistema que regula la intensidad de la luz de acuerdo a las condiciones del camino, además de las mencionadas luces diurnas de LED.
El resto de la seguridad corre por cuenta de unos excelentes frenos de disco (delanteros ventilados) que lo frenan en distancias excelentes con un tacto de gran dosificación y una tenida direccional brillante, con mínimos balanceos, que no se ve afectada por vientos laterales. La suspensión del Clase C es muy poco sensible a los errores de conducción, esto significa que los movimientos de carrocería inesperados, generados por ejemplo por golpes de volante abruptos, no se traducen en reacciones bruscas. La tenida tampoco se ve afectada cuando en medio de una curva, en el momento de máxima necesidad de agarre, los neumáticos atraviesan zonas onduladas o desparejas.
CONFORT/POSICION DE MANEJO/HABITABILIDAD/BAUL 
El confort corre por cuenta de un listado de equipamiento que no defrauda al exigente público de las marcas alemanas. Pero también por lo amigable de sus suspensiones. No es un Sandero, claro está, pero para ser un auto que llega a 240 km/h, tiene un confort de marcha razonable (continua en COMPORTAMIENTO EN CIUDAD).
La posición de manejo es excelente, con una postura apoltronada y de relativamente buena sujeción. Además se destaca por la amplitud de las regulaciones, por ejemplo el volante puede acercarse siete centímetros y desplazarse verticalmente unos cinco. La butaca regula en altura y en inclinación de manera eléctrica, y tiene una ruedita para regular la inclinación del cojín. También es manual la regulación longitudinal. Sólo el conductor puede modificar, mediante una palanca, el apoyo lumbar.
La habitabilidad es uno de sus puntos flojos. Atrás no hay abundante lugar para las piernas. Los más altos rozarán las rodillas con las butacas, y también la cabeza con el techo. Además es algo angosto y tres ocupantes irán ajustados. Pero el que viaje en el medio se llevará la peor parte porque la banqueta es dura y esta elevada, pero además le molestará el abultado túnel de trasmisión, que no es ficticio como el de muchos tracción delantera. Por éste pasa el cardan. El baúl de 475 litros es acorde, no brilla pero no falta.
TERMINACION/INSTRUMENTAL 
Como todos los Mercedes, más si fue fabricado en Alemania, la terminación no tiene puntos oscuros. Excelente calidad de materiales y encastres, y muy buena insonorización a los vientos, a la rodadura y al motor. En este último punto, tratándose de una variante deportiva Sport con kit AMG, podría haberse tratado mejor el tema del sonido del motor, demasiado doméstico.
El instrumental es uno de los mejores. Con una vista que parece en 3D, iluminación perfecta, información clara, completa y legible. El tablero está compuesto por tres circunferencias: cuentavueltas a la derecha, combustible y temperatura a la derecha, y en el centro, más grande, el velocímetro. Este último contiene una pantalla donde se visualiza toda la información del vehículo: computadora, control de presión de neumáticos, menú de personalización, etc. También tiene una pantalla de 7,8 pulgadas donde se ven las opciones de musicalización y el navegador satelital.
MOTOR/TRANSMISION 
Este 1.8 de 204 CV que fue incorporado hace un año a la gama, ya se denominaba por aquel entonces BlueEFFICIENCY.
Se trata de un concepto que reúne una serie de tecnologías para reducir el consumo y las emisiones. Puede ser a través de la reducción del peso, mejora de la aerodinamia, las relaciones de caja más largas, neumáticos con menor resistencia a la rodadura o la gestión del motor. En Europa incluye la incorporación del sistema de arranque y parada en detenciones pero en la Argentina no está disponible.
Es un excelente motor, moderno y tecnológico, y sobre todo muy eficiente ya que logra 204 CV con sólo 1.8 litros y un consumo muy bajo, es decir, estamos ante la presencia de un gran exponente del downsizing. Tiene inyección directa de combustible, turbo e intercooler, y la distribución está compuesta por dos árboles de levas a la cabeza y 4 válvulas por cilindro.
El turbo hace que con sólo 1,8 litros este bloque brinde un máximo de 31 kgm, pero lo más importante es que este poderío ya está disponible desde las 2.000 rpm hasta las 4.500. Esto lo convierte en un motor muy elástico, comparable con los Diesel que son imbatibles en este aspecto. De modo que la respuesta es contundente aunque suave y progresiva. Es un motor silencioso y con pocas vibraciones. La distribución variable colabora también con la elasticidad y el bajo consumo, que ronda los 10 litros en ciudad si no te hacés el loco y los 8 si vas a 130 km/h.
La caja sí es una novedad ya que se trata de la inefable 7G-Tronic Plus, una automática de siete marchas que sorprende por su precisión, su eficiencia y el confort, dado por el paso imperceptible de cambios, sin tironeos, vibraciones ni patinamientos. Las relaciones son bien cortas en los primeros tres cambios lo que da muy buena respuesta de abajo, y se vuelven largas al final para bajar el consumo en ruta. Se la puede manejar de manera secuencial manualmente a través de la palanca o de las levas al volante.
COMPORTAMIENTO EN CIUDAD 
No nos queda otra que volver a mencionar el confort de marcha. Si bien los neumáticos de perfil bajo no ayudan, cuenta con el sistema Agility Control regula la dureza de los amortiguadores de acuerdo a la velocidad y el estado del camino. Esto hace que el C250 tenga un buen andar confortable en el empedrado pero al vez un destacado comportamiento dinámico.
El Clase C por regla general tiene una suspensión menos rígida que la de un Serie 3 de BMW, pero esta versión Sport es un poquito más arisco que el resto de la gama. Además el kit deportivo hace que los bajos (tanto los carenados del chasis como el babero del paragolpes) suelan rozar en cunetas, lomos, etc.
Lo que es para destacar es la dirección. Es muy directa (responde inmediatamente), tiene mucha desmultiplicación (pocas vueltas de volante entre tope y tope) y tiene una asistencia suave que la hace confortable, pero lo que es para elogiar es su reducido radio de giro que se valora mucho en maniobras de estacionamiento. Pero lo más vas a valorar a la hora de estacionar es un sistema nuevo que trae que a través de los sensores evalúa si el espacio entre dos autos es suficiente para que entren los 4,59 m que mide de largo el Clase C.
COMPORTAMIENTO EN RUTA 
Es aquí donde el C250 siente que le soltaron las riendas. Si bien tiene andar relativamente suave, como ya te comentamos, tiene una estabilidad realmente muy notable. Va muy bien plantado al asfalto por más que éste tenga pozos o imperfecciones. Dobla sin inclinarse mucho, sin perder nunca la línea y sin transmitir al habitáculo las imperfecciones. Siempre apoya bien, y rara vez debe participar el ESP que es desconectable pero que en caso de última necesidad va a entrar en acción igual.
A alta velocidad tiene buena insonorización a la rodadura, a los vientos y al motor.
Abajo el chasis tiene un carenado y difusores que canalizan el aire. Esto mejora la aerodinamica, la insonorización y también el consumo. Los frenos lo detienen en distancias notables y permiten una dosificación impecable.
Como ya apuntamos, la sexta y séptima marcha son largas para bajar el consumo, tanto que a 100 km/h el motor descansa a tan sólo 2.000 rpm. Y gracias a que la caja es automática y en seguida hace el rebaje, pero también al poderoso torque disponible a bajas vueltas, las recuperaciones son brillantes.
PRECIO 
Nadie que esté pensando comprar un Mercedes espera gastar poco. El C250 con kit cuesta 64.900 dólares, y es el más caro de la gama, obviamente sin contar el C 63 AMG que hoy no está en stock. Desde que este modelo llegó a la Argentina se caracterizó por su buena relación precio producto, aunque en esta versión este concepto no se cumple tan a rajatabla. Por 54.000 dólares te podés comprar un BMW 325i, aunque con caja manual de 6 marchas y menos equipamiento. Lo que sí es para criticar es la garantía de sólo dos años, cuando varias marcas coreanas o japonesas ya ofrecen 5.